jueves, 17 de julio de 2008

EL ESPECTRO ELECTROMAGNÉTICO Y EL SONIDO

Vivimos inmersos en un océano de ondas y vibraciones, algunas perceptibles con nuestros sentidos físicos, otras se notan sólo en sus efectos. Cada uno de los niveles del espectro electromagnético produce sonidos, sean ellos audibles o no, todos alteran nuestras células. Por ello es necesario conocer un poco más de cada nivel, y como relacionarnos con sus frecuencias.

El primer nivel se llama Hertziano, y tiene una longitud de onda entre 10 Km. a 30 cm., con frecuencias de ondas entre 30 KiloHertzios hasta 1 Ghz. Es el espacio donde coexisten estructuras duras con campos dinámicos y fluidos, nuestro entorno está bombardeado de ondas hertzianas emitidas por los teléfonos celulares, ondas de radio, computadores portátiles, etc. Existe un aparato para medir las ondas hertzianas llamado el "Guasímetro". La gravedad terrestre se relaciona con este campo. El uso de este nivel aún no se ha reglamentado, pero es responsable de mucha polución que altera y confunde las células de los organismos vivos, quienes no saben si están en fase de duplicación o de protección.


El segundo nivel se denomina Infrarrojo, y a su vez se subdivide en infrarrojo cercano, mediano o lejano. Comprende longitudes de onda entre 700 nanómetros y un milímetro. Los ojos no lo ven pero la piel lo percibe como calor. A su vez, el cuerpo humano irradia calor perceptible con aparatos de infrarrojo. Algunos animales como la serpiente cascabel pueden "ver" el nivel infrarrojo a través de un agujero que está entre sus dos ojos. Estas ondas se usan en aparatos de control remoto como los controles del televisor y del equipo de sonido, y en visores nocturnos.

La Luz visible, es el tercer nivel del espectro, compuesta por fotones, que son las partículas más pequeñas del espectro electromagnético con masa 0, y una duración de vida indefinida. Vibran en frecuencias de 780 nanómetros a 380 nm. La luz y el sonido audible están a una distancia de 40 octavas de diferencia. Toda la vida en la tierra procede de la foto síntesis, este proceso es la conversión de la energía lumínica en energía química. Por ello, las frecuencias de la luz que se dividen en los 7 colores, rojo, naranja, amarillo, verde, azul, violeta y blanco, pueden utilizarse para causar reacciones bioquímicas específicas en el cuerpo humano.



El nivel Ultravioleta del espectro electromagnético tiene longitudes de onda entre los 400 y los 15 nanómetros, y frecuencias desde 789 TeraHz, hasta 1.5 PetaHz. Estas ondas son transmitidas directamente por el sol en las formas UV-A, UV-B y UV-C, esta última es responsable del cáncer de piel. La atmósfera terrestre filtra el 90 % de estas ondas, pero al romperse la capa de ozono se disminuye este porcentaje, por ello debemos cuidarnos de la exposición directa a esta radiación. El uso de la luz ultravioleta lo encontramos en desinfectantes hospitalarios de alto poder, también se usa en el control de plagas como moscas y otros insectos, se utiliza en aparatos para autentificar billetes y papel moneda y por último se utiliza para borrar la información en los cristales de cuarzo. Las lámparas ultravioletas fluorescentes se utilizan para diagnosticar sustancias como sangre, orina, saliva y semen.


Los Rayos X, son capaces de atravesar cuerpos opacos e impresionar película fotográfica, de ahí su uso en el diagnóstico medico, especialmente de huesos y tejidos blandos. Comprenden longitudes de onda entre 10 y 0,1 nanómetro, con frecuencias que oscilan en 30 PetaHz. Existen múltiples aparatos de diagnóstico medico creados a partir de estos rayos X como la Tomografía Axial computarizada, la resonancia magnética nuclear y la ecografía por ultrasonidos entre otros. Si observamos detalladamente, estos geniales aparatos modernos son una combinación de luz y sonido.

Los Rayos Gamma, poseen el más alto nivel de energía de todo el espectro electromagnético. Manejan frecuencias de 30 ExaHz. Un fotón gamma equivale a mil millones de veces la energía de un fotón de luz ordinaria. Penetran profundamente las células y puede destruir o re-estructurar un organismo en pocos minutos; por esta razón quienes trabajan con estos rayos deben protegerse con gruesas capas de plomo.


Por último, el Punto Cero, contiene la energía potencial de la creación. El campo unificado de las teorías de Física Cuántica, conciben este punto cero conteniendo todo cuanto existe en el omni-universo. Existen varias teorías de como desde este punto se crean las demás realidades. La teoría de Cuerdas y Supercuerdas habla de partículas subatómicas llamadas taquiones que se mueven a una velocidad incalculable muy superior a la de la luz. La masa de una partícula es la vibración sobre la cuerda. A mayor vibración de la cuerda aparecen dimensiones más sutiles de la existencia. Esta teoría explica como viajar a dimensiones superiores a la velocidad de la luz y como hacer desaparecer la materia para convertirla en un estado diferente y sutil de la existencia. Hay otra teoría llamada Teoría de Branas, siendo brana una membrana equivalente a una cuerda en la teoría anterior. Esta teoría permite estudiar los agujeros negros y calcular la energía contenida en ellos.
El cerebro humano en su delicada estructura tiene la capacidad de despertar áreas que conectan directamente a todos los niveles del espectro electromagnético, y desde allí manejar el campo cuántico en el que nos encontramos sumergidos. El uso del sonido puede entrar directamente en zonas de frecuencias superiores del espectro reorganizando desde allí las células del cuerpo y alterando hasta su desaparición enfermedades y problemas genéticos. Por esta razón, la Terapia de Sonido es una posibilidad nueva y poderosa para entrar a manejar estos campos con una consciencia clara de cada frecuencia administrada y su efecto en los órganos del cuerpo.