jueves, 9 de abril de 2009

LA GLÁNDULA PINEAL


La glándula pineal es conocida también como "el tercio-ocho", es el órgano interno del epitálamo, también llamado epifisis. Tiene fotoreceptores y secretores unidos al hipotálamo y a la retina, por ello se le atribuye su capacidad de "ver".


Es mediadora entre la luz y la producción hormonal, por lo que diríamos que el paso intermedio entre la energía y el cuerpo físico, emocional y mental del hombre.

Se representa por el fruto del árbol del pino, y podemos encontrar esta simbología en esculturas como en la Plaza de la Piña en el Vaticano.
El báculo Papal que se utiliza en las ceremonias tiene también esta simbología, notando además que el prelado alza este objeto hasta la altura del entrecejo.
Una de sus funciones es producir Neurotransmisores, entre ellos el más conocido es la Serotonina en el día y a partir de esta, se fabrica Melatonina en la noche, siendo esta uno de los más poderosos antioxidantes del cuerpo. También produce un neurotransmisor llamado DMT o Dimetiltriptamina, que es el alucinógeno más potente conocido hasta ahora. En la naturaleza encontramos DMT principalmente en la planta sagrada de la Ayahuasca. El DMT es responsable de la visualización de imágenes en el estado de sueño, y es tan potente que puede llevar la consciencia del hombre a través de viajes en el tiempo y las dimensiones. En el estado inmediatamente antes de la muerte, se produce gran cantidad de DMT, y por esto se le atribuye la capacidad de ingresar la consciencia en dimensiones superiores observando seres desencarnados y ángeles luminosos.


Internamente, esta glándula escurre agua y con el pasar del tiempo esta agua se calcifica impidiendo su crecimiento. Este proceso de calcificación se acelera por la alimentación moderna, especialmente por las bebidas gaseosas, el agua fluorizada, la pasta dental con flúor, la harina blanca y el azucar refinado. Al atrofiarse, cambia la percepción del mundo del ser humano y de sus actitudes hacia el, manifiestandose como pérdida de los valores espirituales y del amor hacia el prójimo.

Existen varios métodos para revertir este proceso: la meditación, el sueño, permanecer en oscuridad total y con Frecuencias de Sonido. Esto ayuda no sólo a a abrirla, sino también a activarla para continuar el proceso de evolución de la consciencia de todos los seres del planeta.

Por esta razón, la Terapia de Sonido se coloca a la vanguardia de la medicina holística, como un método poderoso para equilibrar la energía humana activando los principales centros de comando desde el cerebro humano.