martes, 1 de septiembre de 2009

SUNGAZING: MIRAR AL SOL

En nuestra cultura nos han enseñado a temer al Sol y a escondernos de él, cuando en realidad toda nuestra vida depende del Sol.
Toda la bioquímica corporal se hace por la luz del sol que entra por los ojos. La fotosíntesis de las plantas se activa con la luz del sol.

Él es nuestro gran benefactor; equilibra la naturaleza y la ecología.Esto predica Hira Ratan Manek, conocido como el mensajero del Sol y su tecnica: el Sun Gazing. Esta es una forma de tratak, y debe practicarse en la primera hora de la mañana y en la ultima del dia debe practicarse DE PIE, DESCALZO y SOBRE LA TIERRA. Sin zapatos, sin pisar cemento, piedra o incluso hierba del campo o césped (la hierba absorbe la energía solar). Se debe estar de pie sobre arena o sobre gravilla/barro/tierra: los pies descalzos deben estar en contacto con la tierra. Durante este espacio de tiempo, los rayos solares no tienen mucha fuerza, y la radiación UV es menor, así que no se causará ningún daño a los ojos. Comienza observando (o simplemente mirando) al sol durante sólo 10 segundos. No lo mires fijamente ni enfoques la vista a él: simplemente míralo. Deshazte del estrés y la tensión, y relaja los músculos faciales y los ojos.

Mantén una postura relajada. No es necesario mantener la mirada sin pestañea r: deja que el parpadeo se produzca normalmente. Mientras lo practicas, debes buscar una actitud de "entrega" a la energía natural y cósmica del sol, así como un "auto-convencimiento" y una creencia profunda de que esta práctica te va a ayudar/curar/nutrir. Aumenta el tiempo que "miras al sol" 10 segundos más cada día. En el plazo de tres meses, estarás practicándolo alrededor de 15 minutos. En ese momento, toda la tensión mental, los problemas, etc. desaparecerán.
Esto, en sí mismo, es algo muy importante. Si éste es tu objetivo, puedes abandonar la práctica en ese momento y comenzar con la "práctica pos-mirar al sol". Si deseas continuar, hazlo durante otros tres meses más, aumentando 10 segundos cada día. Cuando lleves ya seis meses practicando, estarás alrededor de los 30 minutos. En ese momento, todos tu malestar y tus dolencias físicas habrán desaparecido. Si éste es tu objetivo, puedes abandonar la práctica en ese momento y comenzar con la "práctica pos-mirar al sol". Sin embargo, si deseas continuar, hazlo durante otros tres meses más, aumentando de nuevo 10 segundos más cada día. Cuando ya hayas llegado a los nueve meses de práctica, estarás alrededor de los 44 minutos. Este es el máximo.

NO SUPERES los 44 minutos. Notarás que en este periodo la sensación de hambre va a ir disminuyendo hasta que finalmente desaparezca y ya no necesites la comida nunca más.La práctica de mirar al sol debe abandonarse en ese momento, pues ya no será necesario continuar con ella. Según Sri Manek, durante los primeros tres meses la glándula pineal se está activando, y el hipotálamo (o el camino del ojo al cerebro) se está cargando. Tras este periodo, la energía solar comienza a almacenarse en cada una de las células del cuerpo. Cuando todas ellas están cargadas ya no es necesario continuar "mirando al sol". Solamente es necesario realizar la práctica "pos-mirar al sol" para que el cuerpo se recargue. Sri Manek explica que nuestro cuerpo necesita grandes cantidades de energía para digerir alimentos y para que nuestro cerebro/mente se ocupe de todos los problemas mentales, depresión, sentimientos negativos, etc. que sufrimos. Sri Manek asegura que, ya que la práctica de "Mirar al sol" ha acabado con todos estos problemas mentales, él se siente calmado y tranquilo, así que no utiliza o pierde energía. Puesto que ya no come, tampoco requiere energía para la digestión. ¡Así, sus necesidades energéticas se reducen enormemente y puede hacerles frente sin necesidad de comida!

jueves, 9 de abril de 2009

LA GLÁNDULA PINEAL


La glándula pineal es conocida también como "el tercio-ocho", es el órgano interno del epitálamo, también llamado epifisis. Tiene fotoreceptores y secretores unidos al hipotálamo y a la retina, por ello se le atribuye su capacidad de "ver".


Es mediadora entre la luz y la producción hormonal, por lo que diríamos que el paso intermedio entre la energía y el cuerpo físico, emocional y mental del hombre.

Se representa por el fruto del árbol del pino, y podemos encontrar esta simbología en esculturas como en la Plaza de la Piña en el Vaticano.
El báculo Papal que se utiliza en las ceremonias tiene también esta simbología, notando además que el prelado alza este objeto hasta la altura del entrecejo.
Una de sus funciones es producir Neurotransmisores, entre ellos el más conocido es la Serotonina en el día y a partir de esta, se fabrica Melatonina en la noche, siendo esta uno de los más poderosos antioxidantes del cuerpo. También produce un neurotransmisor llamado DMT o Dimetiltriptamina, que es el alucinógeno más potente conocido hasta ahora. En la naturaleza encontramos DMT principalmente en la planta sagrada de la Ayahuasca. El DMT es responsable de la visualización de imágenes en el estado de sueño, y es tan potente que puede llevar la consciencia del hombre a través de viajes en el tiempo y las dimensiones. En el estado inmediatamente antes de la muerte, se produce gran cantidad de DMT, y por esto se le atribuye la capacidad de ingresar la consciencia en dimensiones superiores observando seres desencarnados y ángeles luminosos.


Internamente, esta glándula escurre agua y con el pasar del tiempo esta agua se calcifica impidiendo su crecimiento. Este proceso de calcificación se acelera por la alimentación moderna, especialmente por las bebidas gaseosas, el agua fluorizada, la pasta dental con flúor, la harina blanca y el azucar refinado. Al atrofiarse, cambia la percepción del mundo del ser humano y de sus actitudes hacia el, manifiestandose como pérdida de los valores espirituales y del amor hacia el prójimo.

Existen varios métodos para revertir este proceso: la meditación, el sueño, permanecer en oscuridad total y con Frecuencias de Sonido. Esto ayuda no sólo a a abrirla, sino también a activarla para continuar el proceso de evolución de la consciencia de todos los seres del planeta.

Por esta razón, la Terapia de Sonido se coloca a la vanguardia de la medicina holística, como un método poderoso para equilibrar la energía humana activando los principales centros de comando desde el cerebro humano.

miércoles, 8 de abril de 2009

FRECUENCIAS SOLFEGGIO


Re-descubiertas recientemente, las frecuencias Solfeggio son uno de los códigos secretos de la Biblia.
De un himno a San Juan en latín, los monjes de la antigüedad cantaban "a capella" este poema sagrado:
1- UT- queant laxis

2- RE- sonare fibris

3- MI- ra gestorum

4- FA- muli tuorum

5- SOL- ve polluti

6- LA- O biireatum
De allí se tomaron los nombres de la escala musical, y posteriormente se transformo el UT en Do y se le agregó el Si como 7 nota:
7- SI- Sancto Iohannes
El canto Gregoriano manejaba estas frecuencias, y por ello estos coros realizaron sanaciones milagrosas entre los monjes y los feligreses que los escuchaban.
Medidas en Hertzios son las siguientes:
Do = 396 Hz

Re = 417 Hz

Mi = 528 Hz

Fa = 639 Hz

Sol = 741 Hz

La = 852 Hz

Si = 963 Hz

El famoso Doctor Japonés Masaru Emoto realizo fotografías del agua sometidas a estas frecuencias solfeggio y en la imagen podemos ver la confirmación de su vibración sanadora y equilibrante.
Posteriormente, las frecuencias originales se fueron modificando para dar más brillantez y amplitud al sonido de orquestas y solistas, hasta llegar a la afinación actual de toda la música grabada y en vivo que se basa en el La = 440 Hz.

La consecuencia de este cambio fué colocar una tensión a las células humanas que las coloca en un permanente estado de stress, lo que produce un aumento de las enfermedades y un estado de ansiedad emocional en los individuos.

Poco a poco se han descubiertos nuevas relaciones interesantes de estas frecuencias, por ejemplo su correspondencia con el eneagrama, cerrando tres triángulos equilateros, lo que representa la realización perfecta del hombre y su paso a mundos superiores. Esta imágen la encontramos en los mensajes de los círculos de las cosechas.

También es interesante notar como la secuencia fibonacci que forma espirales ascendentes, contiene estos números de las frecuencias solfeggio. Esto muestra la relación del sonido con la creación del universo y la manera de acceder a dimensiones superiores, como si se tratase de una escalera para subir al cielo.



lunes, 25 de agosto de 2008

LAMAS, CUENCOS Y CUARZO


No se sabe de fechas, pero los sabios lamas tibetanos han usado a través de los tiempos los cuencos para tres cosas:

1. Para Meditar. Mientras el grupo entra en estados de onda cerebral profunda Alfa y Theta, un grupo de músicos rozan con la vara el cuenco de metal, construido artesanalmente con sus propias manos. Dicen que no es una aleación si no una combinación de los 7 metales planetarios más un ingredientre secreto que según cuenta la leyenda viene de un pedazo de meteorito. Mientras martillan el metal para darle forma, los lamas repiten con total devoción los mantrams especiales para sanar. Así impregnan el metal de altísimas vibraciones que garantizan el efecto en quien los escuche.
2. Para Sanar. Más allá de la escucha y la resonancia, que une en una misma vibración al cuenco y al oyente, se pueden colocar directamente sobre el cuerpo, especialmente en los centros principales de energía. Así se garantiza que el cuerpo recupere su frecuencia original de salud y conexión con la tierra y el cosmos.

3. Para Viajes Astrales. Si se enfoca la atención en el sonido que producen los cuencos, es posible viajar en su espiral sonora a dimensiones y lugares desconocidos.
Aún hoy, los cuencos son parte de la tradición secreta en los lamasterios tibetanos.




En pleno siglo XX la carrera espacial logró grandes avances tecnológicos para el mundo: los computadores, las comunicaciones, y la fibra óptica.
Dicen que fué casual, sin proponérselo. La Nasa al construir cohetes espaciales buscaba un material que guardara cantidades de información en espacios pequeños y entonces aparece el cuarzo. Utilizaron en el laboratorio material de sílice para hacerlo dúctil a formas y tamaños. Un científico cualquiera rozó este material y su sorpresa fué mayúscula al escuchar sonidos celestiales que lo transportaron a lugares mágicos dentro de sí. "Algo" le dijo que esto servía para otra cosa.......entonces decidieron hacer cuencos con la misma tecnología tibetana y sobrepasó toda espectativa.
Desde entonces se usan para las 3 mismas cosas que los cuencos tibetanos: meditar, sanar y viajes astrales; después se encontró la conexión con Gaia el espíritu de la tierra y se crearon los conciertos sanadores.
Donde hay un cuenco de cuarzo es semejante a tener un maestro de luz al frente. Esa es su actividad más precisa: anclar luz celestial en el ser humano para ayudarle a evolucionar y dar el salto cuántico de la Nueva Era.
Se construyen de varios tamaños en todas las notas musicales. Son afinados con exactitud que raya con la perfección. Le hablan directamente al cuerpo, las células y sus estructuras más intimas como el ADN. El ser humano tiene estructuras cristalinas en sus huesos, en sus células, en el pelo, en las uñas. Somos 70% agua, y la molécula de agua tiene la misma estructura hexagonal del cuarzo. Son el ideal de perfecta vibración a seguir.
Verdaderamente, los cuencos tibetanos y de cuarzo son las estrellas de la Terapia de Sonido. Efectivos casi hasta el punto de la magia, destruyen virus y bacterias como si fuese un rayo laser. Poseen la capacidad de estallar las células cancerosas. ¿Que más se puede decir de ellos? Sólo admirar, respetar y agradecer.

jueves, 7 de agosto de 2008

FORMULAS DE MUSICOTERAPIA CLÁSICA





Mozart, Beethoven, Haendel y Tchaikovsky, fueron compositores pertenecientes a escuelas de misterios. Por tanto sus obras fueron escritas con la intención específica de armonizar la frecuencia de los oyentes con la de sus obras. Conocían perfectamente el fenómeno de resonancia.

Muchos otros compositores, aún sin conocimiento específico del efecto de su trabajo, lograron obras magistrales, quizás inspirados por "las musas", o por vibraciones superiores recogidas en el cosmos.

Las obras que han mantenido su vigencia a través de los tiempos, tienen todas un común denominador, su capacidad de conmover fibras íntimas del ser humano. A veces es a través del corazón, otras veces se debe a la capacidad de sintonizar el cerebro en frecuencias sanadoras, a veces las piezas musicales van directo al cuerpo y lo transforman sin más explicación.

Debido a esto, la musicoterapia ha establecido un listado de obras clásicas con capacidad de cambiar los patrones de onda cerebral y afectar situaciones de estrés o de salud específicas.

Encontramos por ejemplo que para calmar la ansiedad podemos escuchar "Claro de Luna" de Beethoven, o el "Ave María" de Gounod, o las 4 estaciones de Vivaldi.
Si tenemos dolor de cabeza, nada mejor que escuchar "Sueño de Amor" de Liszt, o la "Serenata en Re menor de Scubert.
Si nos duele el estómago, es ideal colocar "El concierto para Oboe" de Vivaldi, o el "Concierto para Arpa" de Haendel.
Si estamos bajos de energía, la "Obertura de Guillermo Tell" de Rossini, nos subirá el tono.
Pero si se trata de bajar la presión arterial, se recomienda escuchar "Aire en Sol para cuerdas" de Bach.
Si estamos deprimidos, nos ayuda mucho la "Sinfonía # 8" de Dvorak, o "La música del agua" de Haendel, o los valses de Strauss.
Cuando se trata de insomnio, son fabulosos "Los nocturnos" de Chopin, el "Canon en Re" de Pachelebel, "Claro de luna" de Beethoven o las "Invenciones para piano" de Bach.
Para crear nuevas rutas neuronales y destruir virus y bacterias es mágico el efecto de la música de Mozart.
Entonces, en cualquier momento podemos recurrir a estas obras clásicas para transformarnos, y mejorar los estados de ánimo y de enfermedad, en estados totalmente positivos y sanadores.